
Nos mereciamos más
Septiembre 18, 2008He estado un buen rato pensando como titular esta entrada y al final he optado por no dejarme llevar por la desilusión y ser cauto pues bien lo hubiera podido titular “La noche en que las ilusiones de miles de racinguistas se diluyeron como un azucarillo en un vaso de agua”, es verdad que es un poco largo para que entre en el encabezamiento pero por ganas y nada mas sentarme a escribir lo hubiese puesto.
Cuento mi experiencia como racinguista que acudió a ver el encuentro y que prácticamente una hora antes ya deambulaba por los alrededores de Los Campos de Sport pero ni que decir tiene que los otros miles que vieron el encuentro desde sus casas o escucharon la retrasmisión por la radio sentirían prácticamente lo mismo.
El Sardinero se vistió de gala y al inicio del partido el estadio rozaba el lleno a pesar de ser día laboral pues el partido mas importante de la historia del Racing había llegado, se entonaron los acordes de La Fuente de Cacho como indicaba el guion pero esta vez con descompensación de tiempo y el tono triste del final de cada frase era latente pues al escuchar dos minutos antes la alineación del equipo la garganta tragaba mas saliva que escupía voces de entusiasmo. Después llegó el bochorno, minuto tras minuto la desidia el descontento y lo peor de todo, la pasividad. Al final de todo un triste resultado para una noche triste.
Nos merecíamos más Señor Muñiz, no más goles ni más ocasiones sino más “noche” de sueños. Llevábamos mucho tiempo esperando esto Señor Muñiz porque nosotros lloramos hace cuatro meses para vivir esta noche.
Si el entrenador de este equipo no ha sabido valorar esta noche “nuestra” yo tampoco sabré valorar su esfuerzo cuando se gane al Madrid o se gane la Copa del Rey o la UEFA. Por menor desplante y por otras cuestiones mi admiración por Luis Aragonés fue reducida a cenizas.
Dejo constancia del resultado del encuentro con el siguiente cartel para que pase a la historia de nuestro club, para recordar cada día que lo veamos lo que somos y bajar a la tierra al que salte demasiado porque en el fondo somos el Racing y la historia es imposible cambiarla.
